viernes, 6 de julio de 2007

EL PAQUETE DE GALLETAS

Una chica estaba esperando su vuelo en la sala de espera de un gran aeropuerto. Como tenía que esperar bastante, se fue a comprar un libro y un paquete de galletas.

Al volver, se sentó en una de las salas a leer en paz. Dos asientos a su lado, se sentó un hombre con una revista y empezó a leer. Entre ellos dos se quedaron las galletas.

Cuando ella cogió la primera, el hombre cogió una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada, solo pensó: "qué descarado" ... Pero si no hubiera estado cansada le hubiera dado una bofetada que no olvidaría nunca más.

Cada vez que ella cogía una galleta, el hombre cogía una. Eso le indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar.

Cuando quedaba sólo una pensó ¿Qué hará ahora este tío con tanto morro?

Entonces el hombre cogió la galleta.... la partió y dejó la mitad para ella. Eso ya fue demasiado. Cerró el libro y sus cosas y se fue rabiando sin decir nada y embarcó en el avión.

Cuando ya estaba sentada en su asiento, se dio cuenta que dentro del bolso llevaba su paquete de galletas intacto y sin abrir.

Qué vergüenza sintió! Olvidó que las galletas las había guardado en el bolso. El hombre había compartido sus galletas con ella sin sentirse nervioso ni alterado y ya no tenía oportunidad de disculparse, pero sí que pensó: ¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones que tendríamos que observar mejor? ¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos de las personas?

Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:

1. Una piedra después de lanzarla

2. Una palabra después de haberla dicho

3. Una oportunidad después de perderla

4. El tiempo después de haberlo pasado

jueves, 31 de mayo de 2007

¿Du llu espic inglis?

Esto es la carta que escribió una señora al programa de Luis del Olmo para que la leyeran en directo:

"Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las comidas frías lunchs, y los repartos de cine castings, este país no es el mismo: ahora es mucho, muchísimo más moderno. Antaño los niños leían tebeos en vez de comics, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business, y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la fiambrera al mediodí­a en vez del tupper-ware. Yo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero, tonta de mi, creía que hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada día cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor. Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap... Desde ese punto de vista, los españoles somos moderní­simos. Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, ni tenemos sentimientos, sino feelings. Sacamos tickets, compramos compacts, comemos sandwiches, vamos al pub, practicamos el rappel y el rafting , en lugar de acampar hacemos camping y, cuando vienen los fríos, nos limpiamos los mocos con kleenex. Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, y después de afeitarse se echan after shave, que deja la cara mucho más fresca que el tónico. El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace footing; no estudia, pero hace masters y nunca consigue aparcar pero siempre encuentra un parking. El mercado ahora es el marketing; el autoservicio, el self-service; el escalafón, el ranking y el representante, el manager. Los importantes son vips, los auriculares walkman, los puestos de venta stands, los ejecutivos yuppies; las niñeras baby -sitters, y hasta nannies, cuando el hablante moderno es, además, un pijo irredento. En la oficina, el jefe esta siempre en meetings o brain storms, casi siempre con la public-relations, mientras la assistant envía mailings y organiza trainings; luego se irá al gimnasio a hacer gim-jazz, y se encontrará con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del yoghurt light y el body-fitness. El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails, donde se jartan a bitter y a roast-beef que, aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne. Ustedes, sin ir más lejos trabajan en un magazine, no en un programa. En la tele, cuando el presentador dice varias veces la palabra O.K. y baila como un trompo por el escenario la cosa se llama show, bien distinto, como saben ustedes, del anticuado espectáculo; si el show es heavy es que contiene carnaza y si es reality parece el difunto diario El Caso, pero en moderno. Entre medias, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping. Estas cosas enriquecen mucho. Para ser ricos del todo, y quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros tiempos, sólo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra "SIESTA."

Espero que os haya gustado... yo antes de leerlo no sabí­a si tení­a stress o es que estaba hasta los cojones.

HOMENAJE A LA VOZ MÁS GRANDE

"Qué no daría yo por empezar de nuevo..."

Hay que subir mucho el volumen para vivirlo...

sábado, 12 de mayo de 2007

HOMBRES: INSTRUCCIONES DE USO

Mi hermano Gervasio, que está a punto de publicar su primera novela (divertidísima por cierto), me hizo ver el otro día algo en lo que yo nunca había reparado. Las revistas femeninas están llenas de consejos, advertencias y estrategias sobre cómo mejorar nuestras relaciones con los hombres. Las masculinas, en cambio, hablan de cómo mejorar los bíceps… También de cuál es el mejor restaurante del momento, qué loción evita la caída del pelo y cómo vestir sexy, pero de temas sentimentales ni una línea. Para hacerme la interesante podría citar ahora al inefable Byron, pero prefiero tomar el camino de la Antropología: según esta ciencia, lo que sucede es que a las mujeres nos gusta hablar de nuestros sentimientos y a los hombres les horroriza. Dice la doctora Louann Brizendine, cuyo libro El cerebro femenino está batiendo récords, que todo viene de que nosotras hablamos tres veces más que los hombres. De hecho, utilizamos 20.000 palabras por día y los hombres apenas 7.000. Hasta aquí todos los expertos están de acuerdo, pero después surgen las diferencias, porque mientras Brizendine asegura que hablar es “casi tan placentero como el sexo”, otra famosa especialista, Alexandra Jacobs, opina que dar la lata a nuestro hombre con eso de que hay que “hablar” los problemas lo único que conseguimos es debilitar los lazos que nos unen. Su libro se llama, muy adecuadamente, La solución es no-hablar. Hablar o no hablar, esa es la cuestión, pero mientras decidimos a qué bando apuntarnos he aquí otro punto en el que están de acuerdo las dos autoras. Las mujeres deberíamos entrenarnos en comprender que los silencios masculinos en ningún caso son señal de rechazo o repudio. “No es que no nos quieran” -aclara Brizendine-, “simplemente están siendo muy varoniles”.

Otra cosa que sorprende mucho a las mujeres y que también hay que recordar siempre, según estas sabias estudiosas, es que la cabeza masculina funciona de manera diferente de la nuestra. Por ejemplo, cuando observamos a un hombre sentado con la mirada perdida en el infinito y, preocupadas, le preguntamos en qué está pensando, la contestación más habitual es “en nada”. “No es posible” -pensamos inmediatamente nosotras-, “nos está mintiendo, ¿qué le pasará? ¿estará enfermo?, ¿preocupado?, ¿deprimido? Y la respuesta a tan terribles incertidumbres, queridas mías, es no. Ese hombre no está pensando en nada, algo inaudito para nosotras, que siempre estamos dale que dale al cerebro, pero es así. Este tipo de diferencias es el que hace que unos y otras no nos entendamos. Personalmente, como soy de pocas palabras, no me importa que los hombres que tengo cerca lo sean también, pero me resulta incomprensible, en cambio, eso de que piensen “en nada” o que rehúyan hablar de los problemas cuando los hay. Sin embargo, para ese escapismo sentimental, también tiene explicación la doctora Brizendine: la testosterona, según ella, reduce la parte del cerebro que se ocupa de registrar las palabras emocionales. En otras palabras: el hombre no registra esas 13.000 palabras que nos separan. Uf, qué alivio, pienso yo, así que no se está haciendo el sordo, es sordo.

Como ven, el tema resulta apasionante y da para mucha discusión. ¿Pueden modificarse su forma de ser o la nuestra? ¿Será la educación lo que hace que los hombres no escuchen y que las mujeres hablen de más? Las feministas han intentado varias veces lograr que los niños más pequeños jueguen a las muñecas o a las cocinitas para que se críen más sensibles, más atentos. Pero sus experimentos han acabado siempre en eso, en experimentos (cuando no con la cabeza de la muñeca convertida en pelota de fútbol y la cacerola en tambor). La actual peste de lo políticamente correcto nos hace creer que todo lo que no nos gusta o no comprendemos del otro puede ser modificado. Pero yo pienso que es más práctico saber que sentimos diferente y comprender que lo que ellos hacen o dejan de hacer se debe, sencillamente, a que, como dice la canción, Men are different… Y nosotras también.

CARMEN POSADAS

viernes, 2 de marzo de 2007

GRANDIOSO

La Terremoto de Alcorcón ha adaptado la letra de Dover hasta convertirla en música para mis oídos y placer para mis sentidos.

ESTOY CANSADA, ESTOY ABURRÍA, ENAJENÁ
LLEVO 4 MESES PA ESCRIBIR ESTA CANCIÓN
Y TRADUCIRLA AL CASTELLANO
A MÍ ME GUSTAN LOS DOVER

LA SUERTE ME SONRÍE
CURRO EN LA TELEVISIÓN
AUNQUE A MÍ LO QUE ME GUSTA ES SER ESTRELLA DE ROCK

NO ME RIMA NÁ
ESTOY ABURRÍA
ÉSTOS NO ME QUIEREN PAGAR
NO PUEDO CON ESTA DICOTOMÍA
Y ASÍ BAILO, ENAJENÁ

ESTOY CANSADA
ESTOY ABURRÍA, ENAJENÁ
NANANANANANANA, ENAJENÁ
UOOOO-O-O-O-O-O

SOY LA TERREMOTO Y VENGO DE ALCORCÓN
Y HOY ESTOY AQUÍ DE PROMOCIÓN
TE VENDO ESTE VÍDEO, NENA, DE AEROBIC
QUE ESTÁ PENSAO, MI VIDA, SÓLO PARA TI

COJO EL COCHE Y VOY POR LA AUTOVÍA
EN BUSCA DE INSPIRACIÓN
PARO EN SECO Y BAILO COMO POSEÍDA
ESTO ES UNA REVELACIÓN

ESTOY CANSADA
ESTOY ABURRÍA, ENAJENÁ

jueves, 22 de febrero de 2007

miércoles, 7 de febrero de 2007

AGUSTÍN JIMÉNEZ





UN CUENTO

“La perfección se consigue no cuando ya no queda nada que añadir, sino cuando ya no queda nada que sacar”

En cierta ocasión iba un ejecutivo paseando por una bonita playa vestido con sus bermudas (de marca), sus gafas de sol (también con marca muy visible), su polo (con mucha marca), su gorra (con marca destacada), su reloj (de marca y carísimo), su calzado deportivo (donde todo era marca), su móvil colgado de la cintura (el móvil con marca y la bolsa en la que colgaba, también) y su gomina en el pelo ( sin marca, pero tan abundante que uno podía adivinarla).

Eran las dos del mediodía cuando se encontró con un pescador que felizmente recogía sus redes llenas de pescado y amarraba su pequeña barca. El ejecutivo se le acercó…:

Perdone, pero le he visto llegar con el barco y descargar el pescado… ¿No es muy temprano para volver de faenar?

El pescador le miró de reojo y, sonriendo mientras recogía sus redes, le dijo:

¿Temprano? ¿Por qué lo dice? De hecho yo ya he terminado mi jornada de trabajo y he pescado lo que necesito.

¿Ya ha terminado hoy de trabajar? ¿A las dos de la tarde? ¿Cómo es eso posible? –dijo incrédulo el ejecutivo.

El pescador, sorprendido por la pregunta, le respondió:

Mire, yo me levanto por la mañana a eso de las nueve, desayuno con mi mujer y mis hijos, luego les acompaño al colegio, y a eso de las diez me subo a mi barca, salgo a pescar, faeno durante cuatro horas y a las dos estoy de vuelta. Con lo que obtengo en esas cuatro horas tengo suficiente para que vivamos mi familia y yo, sin holguras, pero felizmente. Luego voy a casa, como tranquilamente, hago la siesta, voy a recoger a los niños al colegio con mi mujer, paseamos y conversamos con los amigos, volvemos a casa, cenamos y nos metemos en la cama felices.

El ejecutivo intervino llevado por una irrefrenable necesidad de hacer de consultor del pescador:

Verá, si me lo permite, le diré que está usted cometiendo una grave error en la gestión de su negocio y que el “coste de oportunidad” que está pagando es, sin duda, excesivamente alto; está usted renunciando a un pay-back impresionante. ¡Su BAIT podría ser mucho mayor! Y su “umbral de máxima competencia” seguro que está muy lejos de ser alcanzado.

El pescador lo miraba con cara de circunstancias, mostrando una sonrisa socarrona y sin entender exactamente adónde quería llegar aquel hombre de treinta y pico años ni por qué de repente utilizaba palabras que no había oído en su vida.

Y el ejecutivo siguió:

Podría sacar muchísimo más rendimiento de su barco si trabajara más horas, por ejemplo, de ocho de la mañana a diez de la noche.

El pescador entonces se encogió de hombros y le dijo:

Y eso, ¿para qué?

¡¿Cómo que para qué?! ¡Obtendría por lo menos el triple de pescado! ¡¿O es que no ha oído hablar de las economías de escala, del rendimiento marginal creciente, de las curvas de productividad ascendentes?! En fin, quiero decir que con los ingresos obtenidos por tal cantidad de pescado, pronto, en menos de un año, podría comprar otro barco mucho más grande y contratar un patrón…

El pescador volvió a intervenir:

¿Otro barco? ¿Y para qué quiero otro barco y además un patrón?

¿Que para qué lo quiere? ¡¿No lo ve?! ¿No se da cuenta de que con la suma de los dos barcos y doce horas de pesca por barco podría comprar otros dos barcos más en un plazo de tiempo relativamente corto? ¡Quizá dentro de dos años ya tendría cuatro barcos, mucho más pescado cada día y mucho más dinero obtenido en las ventas de su pesca diaria!

Y el pescador volvió a preguntar:

Pero todo eso ¿para qué?

¡Hombre! ¡¿Pero está ciego o qué?! Porque entonces, en el plazo de unos veinte años y reinvirtiendo todo lo obtenido, tendría una flota de unos ochenta barcos, repito, ¡ochenta barcos! ¡Que además serían diez veces más grande que la barcucha que tiene actualmente!

Y de nuevo, riendo a carcajadas, el pescador volvió:

¿Y para qué quiero yo todo eso?

Y el ejecutivo, desconcertado por la pregunta y gesticulando exageradamente, le dijo:

¡Cómo se nota que usted no tiene visión empresarial ni estratégica ni nada de nada! ¿No se da cuenta de que con todos esos barcos tendría suficiente patrimonio y tranquilidad económica como para levantarse tranquilamente por la mañana a eso de las nueve, desayunar con su mujer e hijos, llevarlos al colegio, salir a pescar por placer a eso de las diez y sólo durante cuatro horas, volver a comer a casa, hacer la siesta…?

APRENDIENDO...

Si pudiera vivir nuevamente mi vida
en la próxima intentaría cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Correría más riesgos, haría más viajes,
contemplaría más atardeceres.
Subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a lugares donde nunca he ido,
tendría más problemas reales y menos
imaginarios.
Si pudiera volver atrás, trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben de eso está hecha la vida,
sólo de momentos, no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte
sin un termómetro, una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas.
Si pudiera volver a vivir
viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría
a andar descalzo a principios de la primavera
y seguiría hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría
más amaneceres y jugaría más con los niños.
Si tuviera otra vez la vida por delante...
Pero ya ven, tengo 85
y sé que me estoy muriendo.

J.L Borges

LA TRISTEZA Y LA FURIA

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta. En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente.

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque. La furia, apurada, como siempre está la furia, urgida, sin saber por qué, se bañó rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza... Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro, o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo, con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba. Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.

lunes, 5 de febrero de 2007

sábado, 27 de enero de 2007

¿QUIERE SER MILLONARIO? MOMENTO MÍTICO

MAFALDA

"A medio mundo le gustan los perros; y hasta el día de hoy nadie saber qué quiere decir guau."

"No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta..."

"¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?"

"En este mundo cada quién tiene su pequeña o gran preocupación."

"¡Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno!"

"¿No sería más progresista preguntar dónde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?"

"¡Es terrible ver que a la gente le importa más cualquier serie de T.V. que el lío de Vietnam!"

"Lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser el padre."

"¿No será acaso que esta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida?"

"¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?"

"Dicen que el hombre es un animal de costumbres, más bien de costumbre el hombre es
un animal."

"Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo importante."

"Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas."

"Las situaciones embarazosas... ¿las trae la cigüeña?..."

"En todas partes cuecen habas, pero nadie se anima a estrangular al maitre."

"Tenemos hombres de principios, lástima que nunca los dejen pasar del principio."

"¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?"

"La vida es linda, lo malo es que muchos confunden lindo con fácil."

"Y estos derechos... a respetarlos, ¿eh? ¡No vaya a pasar como con los diez mandamientos!"

ANTONIO GALA

-El amor es una amistad con momentos eróticos.

-Esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos.

-La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante.

-El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.

-Una casa es el lugar donde uno es esperado.

-Nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro, sino al oro del becerro.

-Vivid no de acuerdo con los ideales recibidos, sino con vuestras aspiraciones, con vuestra intuición más vehemente.

-Todo lo que una mujer quiere de verdad - un perro, un hombre, Dios, cualquier cosa - lo quiere como a un hijo.

-No soy pesimista. Soy un optimista bien informado.

-Nadie podrá decir que un nido calentito y dichoso dará de sí muy grandes personas.

-La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre.

-El amor es la poesía de los sentidos. Pero hay poesías malísimas.

-La dictadura se presenta acorazada porque ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer.

lunes, 22 de enero de 2007

PAUSA

De vez en cuando hay que hacer
una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

Mario Benedetti

viernes, 19 de enero de 2007

"Bebo para hacer interesantes a las demás personas"

-Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…

-Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.

-¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!.

-Nunca olvido una cara pero con la suya haré una excepción.

-Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.

-Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.

-Me casé por el juzgado. Debería haber pedido un jurado.

-Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria.

-Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.

-El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.

-No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.

-Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia...

-¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.

-¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio?
-Amo a mi marido.
-A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.

-Bebo para hacer interesantes a las demás personas.

-Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo nunca por sí misma.

-¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande.

-Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.

-Parad el mundo que yo me bajo.

-Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio.

-El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio... si puedes simular eso, lo has conseguido.

-¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?

-He pasado una noche estupenda... pero no ha sido ésta.

-Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente.

-Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos, Groucho.

-Perdonen que no me levante. (Epitafio de Groucho)


GROUCHO MARX

ENRIQUE SAN FRANCISCO EN EL CLUB DE LA COMEDIA




PALABRAS DIFÍCILES

Palabras que son difíciles de decir cuando estás borracho:

A) Innovativo
B) Preliminar
C) Proliferación
D) Cilantro

Palabras que son MUY difíciles de decir cuando estás borracho:

A) Específicamente
B) Constitucional
C) Disociación
D) Transustancial

Palabras que son IMPOSIBLES de decir cuando estás borracho:

A)Gracias, pero no quiero acostarme contigo
B) No, yo ya no quiero beber más
C) Lo siento, pero tú no eres mi tipo
D) ¿Una hamburguesa? No, gracias
E) Buenas noches agente; hermosa noche, ¿verdad?
F) No quiero pelearme contigo
G) Oh, no, no podría. Nadie me quiere oir cantar
H) Gracias, pero ni siquiera voy a intentar bailar; no tengo coordinación
I) ¿Dónde habra un water? Me niego a mear en la calle
J) Me tengo que ir a casa, porque tengo que madrugar para ir a trabajar mañana.

jueves, 18 de enero de 2007